“Cicatriz”, thriller en estado puro

Aprovechando que el propio autor, Juan Gómez-Jurado, promocionó la oferta en el Día del Libro, allá por abril, descargué de Amazon la versión electrónica de su sexta novela, la última en publicar, Cicatriz. No sabía, la verdad, que Gómez-Jurado fuera escritor, lo conocía de escucharle en tertulias radiofónicas sobre actualidad política y social, y de gustar lo que decía, y cómo lo decía.

A raíz de eso comencé a seguirle en Twitter, ahí fue donde me enteré que narraba y publicaba, y ahí fue donde me enteré por primera vez de la existencia de esta novela. Después de leer Cicatriz puedo decir que, aparte de lo que opina y debate sobre actualidad, también me gusta lo que en ella ha narrado, y cómo. Vaya por delante que la historia de Simon Sax, y todos los secundarios que le rodean, es la primera del periodista y escritor que leo.

juan-gomez-jurado-para-jot-down-1

Cicatriz es un thriller tal cual, con todas las características del género; tensión, intriga, chantajes, venganza, dobleces en las actitudes de los personajes, intereses económicos, traiciones, mafia y también amor, y algo, un poquito apenas, de erotismo. Hagamos un pequeño resumen del argumento; Simon Sax (el prota), es un programador que está a punto de hacerse multimillonario y triunfar vendiendo un novedoso y revolucionario algoritmo a una empresa de telecomunicaciones. Algo así a lo que hoy podría ser, por ejemplo, Amazon (si lo leéis, entenderéis por qué hago la comparación, pero no quiero contaros más por no caer en spoiler). Sin embargo, Simon, que es un genio, un hacha de la informática y de la programación, es más pobre que las ratas, y se siente solo, muy solo, preso de un visceral miedo a morir en soledad y sin conocer el amor, que le atenaza y le lleva a cometer lo que puede ser una estupidez; registrarse en una página de contactos para conocer mujeres de Europa del Este. Allí encuentra a Irina; es joven, es ucraniana, es intrigantemente hermosa, le hace algo de caso, y tiene una característica cicatriz que le marca la cara y, al parecer, la vida y la personalidad. Por esa cicatriz es por lo que la novela se llama como se llama; para mí, un error, porque, para mí, el protagonista absoluto de la historia es Simon, y los demás, comparsas para contar su evolución como persona, su caída, resurgimiento, locuras y redención. O bueno, o redención, no. El caso es que Simon Sax se enamora de Irina, y de golpe se ve envuelto en una trama de mafias bastante intensa, y por cierto, bien narrada. Lo que al principio con Cicatriz parece que va a ser un thriller tecnológico, acaba derivando por otros caminos. Pero eh, bien. La trama atrapa, los personajes son creíbles y se llega a sentir empatía por ellos, la acción está bien más que bien narrada, el argumento más que creíble también, (sobre todo en los tiempos que corren), y la lectura es ágil,  propia de las escrituras cuidadas que buscan llegar directas a los instintos del lector y provocarle deseo irresistible de saber y disfrutar más, pero sin buscar una trascendencia y una profundidad más propias, también, de otros géneros.

cicatriz-portada

He leído que algunas de las obras anteriores de Gómez-Jurado están en trámites de ser llevadas al cine, por Hollywood, nada menos, y la verdad, no me extraña. Sinceramente, no sé cómo serán las anteriores, (El paciente, La leyenda del ladrón, Contrato de Dios) pero si se acercan a la frescura, la agilidad narrativa y la capacidad para jugar con la tensión y el interés del lector, no me extraña nada que haya directores o productores interesados en estas historias y en querer narrarlas en pack completo, con palabras, imagen y sonido. Recomendable, (siempre y cuando no tengas algo urgente que hacer, como trabajar, comer, o dormir…) e iniciática, al menos en mi caso, en la narrativa de este autor.

¿Te ha gustado?

Introduce tu correo electrónico y recibe todas las semanas artículos como el que has leído

¡Te has suscrito con éxito!

Leave a Reply