Altamira, o de cuando la humildad es tratada de prepotencia

Hacía ya un tiempo que no escribía sobre cine, porque más o menos desde La juventud (que la vi, y me impactó, pero nada escribí), ninguna otra película había llamado mi atención ni me había despertado nada. Quiero decir, para ir al cine adrede para verla. Hasta que hace unas semanas vi el tráiler de Altamira, y me llegaron un par de buenas opiniones después.

Opiniones de espectadores, porque si nos atenemos a las críticas vertidas por los expertos, casi nada de estre trabajo se salva. El film dirigido por Hugh Hudson no va a pasar a los anales del cine ni de nada, eso seguro. Pero para contar de forma más o menos entretenida una historia real y plantear ciertos conflictos y dilemas, vale.

Técnicamente, poco voy a decir de Altamira. La fotografía es muy buena, la música no. Esas guitarras no pegan nada con los paisajes cantábricos y chirrían en los oídos de cualquiera con dos dedos de frente; tenía la sensación de que en cualquier momento sonarían brevemente unas castañuelas. La actuación de la niña no convence; demasiado forzada, tal vez también por el doblaje. Y qué decir de esos periódicos españoles, con cabeceras en español y… ¡titulares en inglés! ¿De verdad tanto costaba redactarlos y filmarlos en español, y subtitularlos en pantalla cuando aparecen en primer plano, como se ha hecho toda la vida aquí, con los productos audiovisuales llegados de allí? Ah, y las alucinaciones de la niña con bisontes reales, sobran, por todos los lados. Son bastante disparatadas y carentes de sentido. La película tiene varias licencias históricas, obviamente, para eso es cine, para eso es ficción, aunque esté basada en una historia real. Quien quiera más veracidad y rigor, que vea un documental.

altamira_lampara

Lo bueno de la película Altamira, es el planteamiento sobre la moralidad y sobre las grandezas y las bajezas humanas que presenta. Tachada en algunas críticas de maniqueísta, por el enfrentamiento tan abierto que presenta entre una ciencia que intenta avanzar desligada de la religión, y una religión controladora y manipuladora que se niega a soltar el poder que sobre las personas ha ejercido durante siglos, no hay que mirar mucho más allá ni esforzarse demasiado para encontrar en el film, protagonizado por Antonio Banderas, dilemas mucho más profundos y luces en el bando a priori presentado como “el malo”, la fe, y bastantes sombras en los que, a priori, serían los buenos, los científicos. Ambas vertientes son creaciones del hombre, herramientas para interpretar, estudiar y explicar la realidad que le rodea. Y como creaciones del hombre que son, poseen sus virtudes y también sus miseries y defectos. No hay más que ver el personaje del estudioso De los Ríos, en constante enfrentamiento con Marcelino Sautuola por mero afán de protagonismo, o la escena en la que el historiador francés Cartailhac humilla al español en Lisboa. La envidia, el dogmatismo, la soberbia, el temor ante la pérdida de privilegios y de poder… a todas esas bajezas tuvieron que enfrentarse el descubridor de las pinturas rupestres de Altamira y todos los que por él en algún momento apostaron. Esas pinturas abrían un nuevo horizonte, alejado y cuestionador no solo de la rancia e infantil explicación que la religión católica daba del Universo y el mundo, sino también de las teorías antropológicas, arqueológicas e históricas que en aquel momento predominaban. Por eso Altamira habla de cuando la humildad es tratada, injustamente, de prepotencia; porque humildad es lo que se necesita para descubrir y crecer, y ante esas ansias de conocer, algunos solo saben reaccionar desde su propia soberbia y cerrazón. Y ya se sabe que cree el ladrón que todos son de su condición. Tal vez eso es lo que nos hacen, a veces cuando somos pequeños, y hacemos después, a los niños cuando les corregimos la forma en que miran al mundo. Igual deberíamos seguir mirándolo como Marcelino le enseña a su hija, y como ella mira a los bisontes de la cueva que descubre en Altamira. Esa mirada tal vez sea lo único bueno que la niña hace en toda la película.

¿Te ha gustado?

Introduce tu correo electrónico y recibe todas las semanas artículos como el que has leído

¡Te has suscrito con éxito!

Leave a Reply