Alma salvaje

En los últimos dos meses he visto bastantes películas, desde estrenos en el cine, hasta clásicos de hace cincuenta o sesenta años, pasando por… bueno, cualquier cosa que se me pusiera por delante. He discriminado poco y he pasado muchas horas en el sofá. En ese período de tiempo ningún film me ha tocado la patata (entiéndase “patata” como “corazón”…) como lo ha hecho el que me ocupa esta semana aquí.

Tengo un método de elección de películas muy particular: entro a Youtube, escribo “trailer” y ale, a ver qué es lo que se me ofrece. En una de ésas, apareció en mi pantalla este trailer.

Y yo, que tengo una enfermiza debilidad por este tipo de historias, me lancé a por Alma salvaje de cabeza. De repente estaba sola en el sofá, acompañando a Reese Witherspoon y llorando como una Magdalena sin saber bien por qué. Creo que le llaman catarsis y por ese proceso catarsiano pasa Cheryl Strayed continuamente, desde que empieza a caminar por el desierto de Mojave, hasta que llega a los bosques de Oregón. El Sendero del Macizo del Pacífico, que recorre Estados Unidos desde la frontera con México hasta la frontera con Canadá, es el camino que Cheryl (mujer real, historia real, libro real convertido en película) elige para castigarse y redimirse de una serie de dolores y errores demasiado profundos como para solucionarlos con un par de conversaciones de margaritas y amigas. ¿Sabéis eso que está tan de moda ahora llamar “salirse de la zona de confort”? Pues es lo que llevan siglos haciendo caminantes y aventureros cuando se lanzan a andar. Solos. Pocas decisiones como la de recorrer un camino largo, con los recursos básicos para sobrevivir y de lleno en la naturaleza más salvaje; la del mundo animal, y también la del humano. Las dos caras plantean retos y miedos que Strayed sobrepasa ayudada por la mera ansia de llevar su caminata hasta el final.

cheryl-strayed-reese-witherspoon_eci3wr

Cuando alguien camina 1.600km con una carga tan pesada como la que lleva Strayed tanto en su alma como en su mochila, por necesidad, por supervivencia, tiene que ir liberándose de los dolores, los recuerdos y los objetos que la conforman. Ya sean inútiles desodorantes de viaje, ya sean los recuerdos de la madre muerta, o de las enormes cagadas y adicciones, que desde hace meses le atormentan. Y con cada recuerdo y objeto liberado, dejar fluir el dolor, permitir que imprima una vez más el sufrimiento, llorar, gritar, analizarse a uno mismo mientras devora avena seca o mientras se arranca uñas sanguinolientas de los pies. Y seguir. Los flashbacks son vitales en “Alma salvaje” para que conozcamos todo lo que persigue y daña a Cheryl Strayed, todo lo que le empuja a pasarse hasta ocho días sin ver ni intercambiar palabra con nadie más, a caminar durante tres meses de punta a punta de su país. Todo lo que hace que la película no sea un mero recorrido de Witherspoon por una línea marcada en un mapa.

Las personas podemos tener con respecto a la naturaleza dos sensaciones tan diferentes como reales y gratificantes; bien sabernos animales evolucionados con capacidad para transformar el medio a nuestra conveniencia, y relatar y perpetuar esa transformación, o bien fundirnos con ella a pecho descubierto, vulnerables, pequeños y asustadizos, pero grandiosos supervivientes liberando nuestro lado animal.

alma-salvaje-4

En el cine todo lo es TODO. Me explico; no basta con unos buenos diálogos, con una buena idea inicial o una buena interpretación. Para que una película te provoque, ha de estar completa, ser redonda y consecuente en todos sus aspectos; “Alma salvaje” (o “Wild” si preferís) lo cumple. Paisajes, guión, interpretación, poderosa historia, planos, personajes, y banda sonora. El eterno complemento perfecto sin el que el cine… pues para mí, no sería lo que es. ¿Quiero decir con todo esto que “Alma salvaje” es una película redonda? Me lanzo yo también a pecho descubierto y digo que sí, con rotundidad. No se convertirá en un clásico del cine, no aparecerá en apasionadas tertulias de bar, pero cuenta lo que quiere contar y transmite lo que pretende transmitir con calidad y humanidad. Y nos deja con unas cuantas citas literarias, que por no parecer una coacher advenediza no voy a repetir. Bueno sí, una, a la que no me puedo resistir, “Si tu valor te rehúye, supera tu valor”. Emily Dickinson y Cheryl Strayed.

*Bonus extra: Rebuscando música latinoamericana me encontré hace tiempo con esta joyita, que no aparece en la BSO de la película, claro, pero bien por evocación y mensaje podría hacerlo.

¿Te ha gustado?

Introduce tu correo electrónico y recibe todas las semanas artículos como el que has leído

¡Te has suscrito con éxito!

Leave a Reply