Un amor de verano, joyita francesa

Como suele ser habitual las carteleras veraniegas dejan bastante que desear puesto que en ella solo abundan los blockbuster y las películas para los más pequeños de la casa. Pero también es cierto que solemos encontrarnos con alguna grata sorpresa, en este caso “Un amor de verano”, una bonita historia de amor entre dos mujeres de diferentes ámbitos sociales en el París de 1971.

La película es otro caso más que confirma el excelente estado de forma del cine francés, siendo la mayoría de veces un cine social y muy bello. “Un amor de verano” recupera este espíritu liberador y necesario, trasladándonos al París de 1971, a los movimientos feministas y transformadores que se estaban llevando a cabo en ese momento, luchando contra lo establecido. Delphine, deja atrás su dura vida como campesina en la granja de sus padres y se traslada a la ciudad en busca de independencia económica y real, después de que su relación clandestina con una chica en su pueblo hubiera fracasado. Allí, los engranajes del destino, la harán cruzarse con Carole, una fuerte parisina de 35 años que, junto con su compañero Manuel, lidera varios movimientos pro-mujeres, mostrando un coraje poco habitual. Aquí surgirá un amor que dará un giro de 360º a sus vidas y las cambiará para siempre.

Un amor de verano-haltermag

A nivel técnico, la película se apoya bastante en una bonita e inspiradora banda sonora, y que además, es usada solo en los momentos oportunos. La espléndida fotografía te transporta  a la época y lugar en cuestión, junto también a los vestuarios y caracterizaciones bien trabajados. Además, su montaje lineal y seguido marca el ritmo apropiado para su historia. Respecto a sus interpretaciones, son más que  sobresalientes y muy acertadas a la hora de contagiar en todo momento al espectador los sentimientos encontrados pero irrealizables de un amor nada aceptado.

En definitiva, uno de los mejores films románticos, frescos y diferentes de los últimos tiempos. Con un componente social importante: el feminismo, la lucha de la mujer, la unión a los padres, la sumisión y la ausencia de libertad. Por desgracia hablamos de la década de los setenta, pero estos valores todavía son muy necesarios de recordar hoy en día.

Una joya brillante y muy disfrutable para estos días verano que seguro que con el tiempo alcanzará el reconocimiento que merece.

¿Te ha gustado?

Introduce tu correo electrónico y recibe todas las semanas artículos como el que has leído

¡Te has suscrito con éxito!

Leave a Reply