Lana Del Rey regresa con el sucesor de ‘Ultraviolence’, un álbum que retrocede los pasos logrados con el segundo LP, en cuanto a la evolución sonora, y nos deja su lado más pesado y monótono en ‘Honeymoon’.
Pesado, aburrido y monónoto, duras palabras pero todas con su propia justificación. Cierto es que no soy el fan número uno de Lana Del Rey, pero la artista consiguió conquistarme con Born To Die y ahora con este nuevo trabajo hace que reafirme mi opinión más negativa sobre ella.
La cantante americana apareció en 2011 con Video Games, una canción que rompía con las normas establecidas en relación a los temas más vendidos de dicho año y convertía, poco a poco, a Lana Del Rey en toda una referencia. Un referente no solo musical, sino que también destacó en el ámbito de la moda. La joven pasó de la nada a posicionar su primer disco en el #4 más vendido de 2012, según MediaTraffic. Y se convirtió en una de las artistas más destacadas, buscadas y aclamadas por el público, marcando un estilo totalmente reconocible.
En 2014, tras una desconexión musical, lanzó Ultraviolence, un trabajo que marcó un punto y aparte en su carrera. Donde la artista mantenía su estilo pero evolucionaba en el sonido. En él introducía ritmos electrónicos, instrumentos nuevos como la guitarra y, a su vez, seguía con la marca Lana Del Rey.
Ilustración de Lana Del Rey – Libertad Ballester
Honeymoon es el tercer paso de la cantante en la industria. En esta nueva etapa continúa con el estilo identificable de Lana Del Rey pero no hubiera estado de más encontrar una evolución sonora y no parecer un álbum repleto de descartes de Born To Die.
Cómo he dicho al principio, estamos ante la Lana Del Rey más pesada y monótona. Quizás el mensaje interior de cada canción lo ha convertido en un disco «más pegajoso que dulce» según Rolling Stone. Las letras evocan a una historia de amor agridulce, una historia que influye a un sonido lento y que en ocasiones parece retrasar el tiempo o que las agujas del reloj vayan más despacio de lo normal, como opina Spencer Kornhaber para The Atlantic. Él manifiesta que a veces puede llegar a ser aburrido el álbum. A partir de ahí habrá gente que sepa apreciar la profundidad de sus composiciones y que esto gane la batalla al sonido, pero, en cambio, a mí me puede el aburrimiento.
Aprecio que cuando escuchas Honeymoon sepas que es el trabajo de Lana Del Rey, que no se deje influir por los sonidos que más venden en los charts y que mantenga ese aura de fantasía a su alrededor, pero me falta más evolución sonora y ciertas pinceladas musicales que no hagan que en la segunda canción ya quiera cambiar de disco.
Título: Honeymoon – Lana Del Rey
Productor: Rick Nowels y Kieron Menzies
Lo mejor del disco: High By The Beach, Religion, Art Deco, Don’t Let Me Be Misunderstood
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