Lady Gaga se entrega en Barcelona con el alocado y sobrio mundo de ARTPOP 

La ciudad condal acogió por tercera vez a la intérprete de Bad Romance, Lady Gaga, con su gira artRave: The Artpop Ball Tour, y como no podía de ser de otra manera, estuve allí. Con los ojos puestos sobre la artista y toda la escenografía que trajo hacia el Palau Sant Jordi de Barcelona para casi 18.000 personas.

Una vez más, la srt. Gaga consiguió arrancar los aplausos y ovaciones de los Little Monsters y el público asistente en múltiples ocasiones. Mantienendo su espíritu, la gran calidad vocal y la entrega hacia sus seguidores. Sin embargo, sí que es verdad, que este tour flaquea un poco en varios puntos comparado con The Monster Ball Tour y The Born This Wall Ball Tour. Por una parte, la intro del primer show con Dancing In The Dark o los unicornios y la oscuridad presentada en la segunda gira, no tienen comparación con el pobre inicio de Artpop. Este se resume en la interpretación de la canción que da nombre a la gira, mientras aparece por un elevador con contoneos sin coordinación ninguna.

En cuanto a la escenografía, no teníamos el castillo multiusos o las escaleras y andamios con letreros led, pero Lady Gaga fue generosa con el público que se dejó su dinerillo en el concierto, montando una pasarela que intentó abarcar los máximos puntos de la pista, ofreciendo una visión mayor a los asistentes.

La vestimenta peca de sobria, aún siendo alguno de sus trajes de Versace. Aunque, tengo que decir que la cantante de alguna manera ha hecho buena elección. ¿Para qué ponerse atuendos incómodos que le impiden moverse pudiendo escoger unos tacones, unas medias y algo de ropa interior utlizando después los miles de objetos que le regalan los seguidores? Porque si la diva se lo propone puede llenar otro camión con todos los obsequios que acabaron por encima del escenario durante el concierto.

El repertorio y los bloques del show están bien establecidos. La cantante interpretó casi todos los temas del último trabajo, menos Fashion! Los que obtuvieron mayor respuesta por parte de los asistentes fueron Venus y Manicure, obiando sus anteriores éxitos como Just Dance, Poker Face, Telephone, Bad Romance o Born This Way que también estuvieron presentes. Así continuamente  combinó las canciones con pequeños speeches sobre su carrera, el amor continuo que desprende hacia Barcelona o la lucha con la igualdad, con ondeamiento incluido de la bandera del colectivo LGTB.

Uno de los momentos más mágicos fue cuando invitó al fan Sergi a que subiera al escenario e interpretó junto a él el clásico What’s Up de 4 Non Blondes. Además, supo captar la antención de todos con los momentos acústicos a piano con temas como Dope y You and I.

Sin ninguna duda, la intérprete estuvo tan entragada el sábado pasado, hasta el nivel de tirarse a los brazos de los seguidores, como toda estrella de rock.

A pesar de este desenfreno, es verdad, que iba con expectativas de encontrarme con un buen show, pero pobre en lo escenográfico. Puedo decir que así fue, aunque aquello que le era menester lo solventó con la energía, la demostración de su calidad vocal y con su total entrega, que hizo olvidarme de una cosa para disfrutar de la otra. Lady Gaga, progresa adecuadamente pero debe tener en cuenta algunos aspectos para su próxima gira mundial, y allí estaré para verificar si aprende la lección.

PD: Lo siento mucho, Freddie Mercury y Montserrat Caballé, pero Lady Gaga desprende tanto amor hacia Barcelona que la vemos interpretando un tema coreando “Barcelona, Barcelona” a ritmo de Alejandro en los próximos Juegos Olímpicos que se celebren en la ciudad catalana. Ya que al paso que vamos, Madrid se queda sin un rosco.

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