wynona-earp-cartel

Wynonna Earp; una Buffy en el Oeste

Existen en el mundo productos audiovisuales para cuya calidad no existe mucha discusión; son malos, o tal vez simples. No poseen calidad en su fotografía, ni grandes efectos especiales. No se preocupan de ofrecer una línea argumental creíble, (aunque traten temas que jamás serán creíbles porque parten de premisas imposibles), algunos diálogos y algunas escenas pueden resultar hasta chuscas. Pero nos gustan; porque de malos, o simples, nos hacen reír, porque nos tocan alguna fibra sensible que teníamos dormida, porque ofrecen alguna subtrama que nos llama la atención y porque, con el paso de los minutos y de los capítulos, pulen un poco su calidad, y les acabamos cogiendo cariño. Ahí están Sharknado, Mandíbulas o ese clásico de la televisión adolescente de finales de los 90 principios de los 2000, tan referencia también para el público lésbico, Buffy Cazavampiros.

WE1-1

Y ahí está, siguiendo esa línea, una nueva serie del canal SyFy, capaz siempre de ofrecer lo mejor y lo peor sin despeinarse ni sonrojarse; Wynonna Earp. La producción, inspirada en la novela gráfica del mismo nombre, es un compendio de todo eso, y acaba gustando. Los dos primeros capítulos te los puedes pasar riéndote con los ojos como platos mientras dices, “Es tan mala, que me encanta”, y cuando quieres darte cuenta, te has visto cinco capítulos seguidos. De cuarenta minutos cada uno, cuidado ahí. La idea base de la serie es la misma que la del cómic; Wynonna Earp es la tatara nieta de Wyatt Earp, un personaje real y muy conocido en la historia norteamericana; un marshall, es decir, un policía, famoso por ser incorrumplible y por la dureza con la que trataba y ajusticiaba a quienes perseguía. Pues según esta serie, Wyatt Earp dejó una curiosa herencia en un pueblo del profundo Oeste americano llamado “Purgatorio” (no me digáis que no os encanta el nombre): una serie de “renacidos”, es decir, de criminales de muy mala calaña, ejecutados por él mismo con su revólver; un revólver (al que llaman “El pacificador”, hasta eso es deliciosamente malo), con vida propia que se enciende en llamas cuando lo coge un heredero de las facultades del marshall, y un poder que pasa de padres a hijos, pero que solo se instala en uno especialmente elegido, y que hace que dicho revólver en llamas, al ser disparado, mande definitivamente al infierno a los malhechores que una y otra vez intentan resucitar para seguir viviendo la vida que les quitó Wyatt en su particular manera de hacer justicia.

A partir de ahí, todo el elenco de seres sobrenaturales que podáis imaginar: brujas buenas y malas, demonios bobalicones, un pistolero inmortal, un militar reconvertido en agente secreto de una unidad que lucha contra criminales sobrenaturales; un círculo mágico geográfico del que los renacidos no pueden escapar; una secta escondida en el bosque, serpientes gigantes… Y dos hermanas, Wynonna y Waverly Earp, obligadas a desenterrar un trauma de la infancia y afrontar la herencia que su tatara abuelo Wyatt les dejó sin preguntar. Las tramas se disparan y dispersan, el humor absurdo cuando estás a punto de matar o ser matado hace acto de presencia, la atracción sexual entre personajes está contenida en el aire, y hay una muy interesante y divertida relación lésbica que ya ha hecho, como no, que la producción de SyFy sea seguida con interés por ese grupo de espectadoras. No me digáis, para quienes la veíais,  que no os recuerda a Buffy: Wynonna Earp=Buffy. Purgatorio=Sunnydale. Triángulo amoroso en Wynonna Earp=Buffy, Angel y Spike. Relación lésbica en Wynonna Earp=Willow y Tara (por favor, que no acaben igual…). Demonios, vampiros, brujas malvadas, poderes heredados no pedidos=Renacios, revólver mágico, herencia no solicitada.

SyFy está a punto de estrenar la segunda temporada, pero de momento, en España, solo podemos ver la primera, disponible en Netflix. La verdad es que Wynona Earp lo tiene todo para triunfar entre un público sin prejuicios. Con un poco de paciencia los chistes malos se convierten en deliciosamente inoportuno humor negro, a los personajes, muy duales siempre en su moral y en su comportamiento, se les coge cariño. El cuento de terror, amor y fantasía que narra, trata al final miedos y dudas, (como la existencia de lo sobrenatural, o el estar obligados a vivir una vida predeterminada por tus antepasados y tu lugar de origen y nunca poder escapar), que llevamos todos tan inoculados en nuestro subconsciente, que acabamos por sentirnos identificados y por tener interés. La capacidad y la facilidad, que yo sigo echando en falta en las producciones españolas, de coger un episodio de la Historia, aunque sea oscuro y doloroso, y sacar un buen relato de él. Y la protagonizan principalmente mujeres; mujeres fuertes y auténticas, decididas, orgullosas de su condición, consecuentes con sus actos y su lado oscuro, y dispuestas a pelear por hacerse un hueco en el mundo. O por matar a demonios y fantasmas venidos del infierno, para que les dejen vivir en paz. Personalmente, ante otras series y otros argumentos, me decanto por el salvajismo, la crudeza y la oscura honestidad de Wynona Earp.

wynonna-demons

Stranger-Things-Netflix

Stranger Things

Decir que Netflix ha cambiado la forma en la que “vemos la televisión” es ya, a estas alturas, un lugar común. Decir que Stranger Things es un serión que a muchos va a marcarnos, de un modo u otro, lo será también dentro de poco. Si todavía no has visto Stranger Things, como dirían en mi pueblo, YA TARDAS. Es más, deja de leer esto, hazte con una cuenta en Netflix si no la tienes ya, y ponte a disfrutar con la serie producida en exclusiva para esta plataforma por los hermanos Duffer. Has de saber que es adictiva, que como ya he dicho alguna vez en Twitter, esta serie está para no dormir ni comer y verla entera del tirón.

Continue reading “Stranger Things”